EN LA INDUSTRIA TEXTIL Y DE RETAIL, LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL ESTÁ DE MODA

Como ningún otro, el sector textil  está obligado a permanecer, literalmente, ‘a la moda’. Y debe ser así por varias razones: no solo porque debe innovar constantemente con colecciones de prendas, diseños y materiales que le permitan seguir las tendencias globales sino porque hay una explosión de emprendimientos que están aterrizado en la industria con nuevas marcas, modelos de negocio y valores añadidos que hacen cada vez más difícil diferenciarse de la competencia. 

Adicionalmente, no es un secreto que se enfrentan a un consumidor día por día más exigente, un consumidor que refleja en sus prendas y accesorios una identidad y un estilo de vida, que busca calidad en los productos y eficiencia en el servicio pero que, además, tiene al alcance de un clic todas las herramientas para informarse, comparar y elegir el producto que más se ajuste a sus necesidades.

Para estar a la moda, hace algunos años, en pleno boom del e-commerce, los sectores textil y retail dieron uno de sus primeros pasos hacia la transformación digital mediante la creación de portales y plataformas en internet que se convirtieron en un gran aliado para la venta de productos sin necesidad de una tienda física.

Sin embargo, el acelerado desarrollo tecnológico está dejando para la industria mucha tela por cortar en este nuevo escenario digital. “Gracias a los avances de la tecnología  hoy las empresas tienen la oportunidad de tener un control automatizado sobre todo el proceso de fabricación de textiles y materiales desde el diseño y la coloración, hasta la construcción de la fibra, la elaboración de la tela, el acabado, y la logística de entrega” señala Germán Borrero, presidente Andino de MQA Business Consultants que ofrece soluciones de negocio enfocadas en integrar desarrollos tecnológicos y plataformas de gestión de datos para incrementar la eficiencia, la rentabilidad de acuerdo con las necesidades particulares del cada sector.

De hecho, a medida que las organizaciones luchan por el control del mercado, son varias las que ya están introduciendo transformaciones tecnológicas en sus operaciones lo que, a su vez, está obligando a marcas, fabricantes y minoristas a tomar decisiones rápidas para permanecer en el juego. 

De ello da cuenta  el informe ‘Disrupción tecnológica en el sector textil’ elaborado por la firma consultora PwC y en el cual se analizan los cambios provocados por la digitalización en toda la cadena de valor de la industria de la moda y el calzado. Según el estudio, si bien el 54% de los CEO’s del sector retail y consumo considera que la innovación es clave para su negocio, admiten, a su vez que no tienen muy claro cómo implementarla.  Por si fuera poco, un porcentaje muy similar (58%) afirma que sus competidores los están dejando atrás en este proceso.

EL CAMINO A LA TRANSFORMACIÓN

Entonces, ¿Cómo aprovechar las oportunidades para ir a la vanguardia? Basados en  cuatro de los principales pilares de la digitalización (Big Data, Internet de las Cosas (IoT), e-Commerce e Inteligencia Artificial) son muchas las novedades que han empezado a transformar  el sector de la moda y del retail en la actualidad. 

Incluso, algunas de ellas ya se están convirtiendo en tendencia global lo que según Borrero “Desafía a los líderes empresariales de estas industrias a analizar cuáles de esas tecnologías se ajustan a las necesidades del negocio para  iniciar su implementación. Esto incluye un cambio de cultura organizacional para que su uso sea realmente eficaz y un cambio, quizá, en el modo en que desarrolla y vende sus productos y servicios”, afirma el directivo.

LA ERA DE LA INDUSTRIA 4.0

Si bien hasta hace poco, muchas compañías trasladaron la fabricación de sus productos a países de Asia, en donde los costos de producción eran significativamente más bajos, con la llegada de la digitalización este modelo se está transformando y producir afuera ya no resulta ni tan barato, ni tan rápido. 

Ahora, gracias a la digitalización de la fabricación y de los procesos a lo largo de la cadena de valor conocida hoy como ‘Industria 4.0’, la tecnología se está convirtiendo en una gran aliada para volver a producir localmente. 

Esto se explica por la automatización de procesos, la introducción de equipos de última generación como máquinas de coser automáticas, robots e impresoras 3D industriales, así como sistemas de monitoreo en tiempo real de almacenes, pedidos y despacho de productos. 

Todo esto atravesado por desarrollos de inteligencia artificial, internet de las cosas e integraciones a sistemas de gestión y análisis de datos que están ayudando a los trabajadores a trabajar de manera más eficiente y rápida, reduciendo significativamente los tiempos de producción y los costos operativos. 

BIG DATA PARA CONOCER AL CLIENTE

Además de las prendas y productos que elaboran, las industrias textiles y de retail también generan enormes cantidades de datos producto de miles de transacciones y procesos que se realizan a diario en todos los eslabones de la cadena de valor. “No obstante, el reto está en cómo gestionar de forma inteligente todo ese volumen de información”, dice Borrero. “Para ello, muchas empresas ya están empezando a implementar plataformas de Big Data y técnicas de Analítica con el propósito de tomar decisiones mejor informadas en sus procesos de logística, operaciones y mercadeo”. 

Es así como el Big Data se está utilizando para conocer mejor a sus clientes con base en sus búsquedas, en los hábitos de consumo y preferencias. “De esta forma, no solo es posible determinar la demanda con mayor precisión, sino que pueden ofrecer soluciones a la medida, características de valor agregado o aspectos individualizados en sus productos”, prosigue Germán Borrero. “Por ejemplo, el uso del Big Data en el marketing les permite entregar mensajes adecuados, a los clientes adecuados, en el momento adecuado.”

EL ENFOQUE EN EL CLIENTE: ADIÓS AL ESTÁNDAR

Precisamente, la tendencia anterior ha dado origen a la personalización de los productos para cautivar más clientes, algo que está provocando que la producción estándar pase a un segundo plano. Hoy, con base en análisis detallados de comportamiento de los consumidores, algunas empresas están apostándole a generar con ellos una relación mucho más cercana y real, sobre la base de un conocimiento previo y con el fin de adaptarse a gustos y preferencias, generando con ello una mayor conexión emocional con las personas quienes son tratadas como tales y no como simples consumidores o como meras cifras de ingreso. 

Así, “En lugar de generar enormes líneas de productos estandarizados, la nueva tendencia está generando la migración hacia la personalización de diseños manteniendo precio y calidad”, asegura Germán Borrero.  “De hecho, algunas empresas han ido un paso más allá y –mediante plataformas digitales y redes sociales-, están involucrando a sus clientes para que diseñen y personalicen sus propios productos”. 

Por ende, con la producción de lotes más pequeños y pedidos individualizados no solo se está aumentando la fidelización de nuevos targets sino también la rentabilidad y consecuente el incremento en las ventas.

MATERIALES INTELIGENTES

Especialmente en la industria textil, una de las tendencias que está dando mucho de qué hablar es el desarrollo de materiales inteligentes, prendas con funciones tecnológicas o ropa funcional. Se trata de innovaciones que buscan seducir a los consumidores ‘tecno’ y amantes de los gadgets

Ejemplo de ello son los textiles cosméticos fabricados con micro partículas que brindan un efecto hidratante y refrescante; los textiles con sistemas incorporados capaces de monitorear los signos vitales; o los textiles con control de temperatura incorporado. 

También hay otros desarrollos como los tejidos para ropa de trabajo que cuentan con sistemas de iluminación y amortiguación de golpes e, incluso, se han desarrollado materiales que generan energía a través del movimiento corporal y la almacenan en una batería que posteriormente permite recargar los dispositivos móviles.

ETIQUETAS VIRTUALES 

“El incremento de la conciencia social y ambiental ha hecho que los consumidores digitales quieran conocer la trazabilidad y la sostenibilidad del producto: quién lo produce, dónde, con qué materiales, si cuenta con algún tipo de certificación y si es reciclable o no”, remarca el ejecutivo de MQA. “Hasta hace poco, esta opción estaba disponible solo para las tiendas físicas, lo que dejaba vacíos de información en la venta online.”

En la actualidad, el etiquetado virtual está posibilitando mayor información a los compradores y generando una experiencia interactiva tan atractiva como transparente.

Y LAS TIENDAS FÍSICAS ¿QUÉ?

En este contexto, muchos empresarios del sector de moda y retail se empiezan a preguntar por la continuidad de las tiendas físicas: ¿Están al borde de la extinción? Para Borrero la respuesta es no, siempre y cuando sepan adaptarse a las lógicas del entorno digital. 

“El reto para la industria es motivar a los clientes a salir de sus dispositivos móviles sin perder las facilidades que proporciona el comercio electrónico”, finaliza explica Borrero. 

Ver, tocar, probar un producto y tener un servicio al cliente face to face seguirá siendo clave para los consumidores. Por ello, requieren de plataformas tecnológicas de pago directo en los locales, espejos inteligentes y velocidad en la atención”, puntualiza Borrero.