Mientras la sociedad se adentra en la era digital las empresas deben analizar cuál será el siguiente paso para seguir creciendo. Con el auge de la cultura de la innovación, es necesario ampliar la visión para implementar el uso de soluciones tecnológicas en espacios diferentes y a su vez determinar nuevas formas de entender las necesidades de los consumidores.

Hoy en día las compañías deben evolucionar para adaptarse al cambio que representa la integración de la tecnología en la sociedad actual. Esta transformación de acuerdo a Power Data  se centra en “ la aplicación de capacidades digitales a procesos, productos y activos para mejorar la eficiencia, mejorar el valor para el cliente, gestionar el riesgo y descubrir nuevas oportunidades de generación de ingresos”. Con el compromiso hacia sus clientes las empresas de diferentes industrias han migrado al uso de soluciones tecnológicas para reducir costos en los procesos operativos y brindar el mejor servicio posible.

El mercado está en constante cambio, transformando todo a su paso. Con esto en mente las empresas han iniciado procesos de innovación que redefinen la sociedad y la estructura en los modelos de negocio de la mayor parte de sectores económicos, generando un impacto en los consumidores.  Johana Sánchez, vicepresidenta de la Asociación Española de la Economía Digital afirma que “la velocidad de crecimiento de la tecnología es exponencial, mientras que las organizaciones y la sociedad en general nos movemos con una velocidad de cambio lineal, así que el impacto de estas tecnologías sobre las organizaciones es trascendental. Los procesos de negocio en las cadenas de valor son transformados aportando mayor eficiencia y efectividad”. A nivel estratégico la transformación digital de los modelos de negocio, está generando un cambio estructural en las organizaciones, modificando sus cadenas de valor para ser más efectivas.

Innovar requiere ver más allá de lo tradicional, por lo cual en la necesidad de seguir creciendo las organizaciones deben comprender cómo a través de las puertas que abre utilizar  la tecnología es posible mejorar o crear productos o servicios que cumplan con los requerimientos del cliente.

Mejorar el desempeño de una organización, optimizando sus estrategias de negocios e impulsando a sus empleados a ser más eficientes en su labor diaria, es cada vez más necesario en el mundo globalizado y digital en el que vivimos. La demanda está ahí y las empresas deben saber responder.

Pero, ¿Cómo responder? Impulsando y fortaleciendo la gestión del talento, de clientes, marcas y servicios mediante el uso de herramientas tecnológicas que están a la mano de cualquier empresa que decida dar el gran paso y renovarse. Además, si esa renovación se suma a una asesoría que permita elevar el nivel en todas las áreas de la organización, los resultados serán más productivos tanto para los clientes como al interior de la agrupación. 

“El reto real es que las organizaciones deben ser cada vez más eficientes sin dejar de lado el talento humano”, asegura Germán Borrero, presidente Andino de MQA. “Deben pensar en las necesidades de los clientes y en las de su empresa, sobre todo, en un escenario en donde la competencia es cada día más fuerte”. Algo es cierto y es que esa renovación debe venir acompañada de innovación y creatividad. 

MIGRAR A LA NUBE: EL PRIMER PASO

La computación en la nube se ha convertido en una necesidad empresarial. Con ella, los negocios pueden gestionarse prácticamente desde cualquier dispositivo y lugar y ha ayudado a que la gestión empresarial sea mucho más eficiente. De hecho, la nube les permite almacenar procesos claves, reducir costos, compartir información más rápido entre distintas áreas, reducir riesgos de seguridad y tomar decisiones más rápidas.

Ahora bien, cada vez más empresas le apuestan a la nube como un recurso, no solo porque ahorra dinero, sino para establecer procesos eficientes dentro de la organización. Una investigación reciente de Accenture reveló que “El 90% de las empresas utilizará nubes públicas y adoptará la gestión de infraestructura híbrida para 2020”. 

Frente a este panorama, Germán Borrero señala que “Una buena migración a la nube acelera los procesos como nunca antes. Y –debido a que el mundo se mueve rápidamente-, la nube ayuda a que los negocios también se muevan muy rápido y estén preparados para responder a los continuos cambios de los mercados y la demanda”.

DIVERSIDAD E INCLUSIÓN: COMBUSTIBLES PARA LA GESTIÓN DEL TALENTO 

Años atrás las empresas no eran conscientes de la necesidad de tener empleados talentosos comprometidos con la organización y sus metas. Ahora, -en medio de la revolución digital- los empleadores se han dado cuenta que no solo requieren de trabajadores comprometidos, sino también calificados.  

Con esa idea en la cabeza saben que retener el talento y ‘conquistar’ a los mejores es esencial para que la organización funcione de forma acelerada y eficiente. ¿Cómo lo logran? Se pregunta Germán Borrero. “Por medio de una cultura que impulse la diversidad y la inclusión. Por supuesto, la tecnología es la primera en la lista y cuando los empleados se ven involucrados en los procesos al interior de la empresa su sentido de pertenencia es más fuerte.” 

En este caso, la educación, usando tecnologías de la información, es clave. Así mismo, mantener un buen ambiente y clima laboral son esenciales, y desarrollar las habilidades de los trabajadores, fomentando la igualdad, sirven para que la organización obtenga mejores resultados. No sin dejar aún lado que puedan tener toda la información y herramientas necesarias a la mano para desarrollar su trabajo.

VENTAS INTELIGENTES Y SERVICIO AL CLIENTE SATISFACTORIO

Cuando las empresas entienden que lo más importante es el cliente crean estrategias de marketing exitosas que solo deben esperar a que los resultados se den. Sin embargo, desbloquear ese nivel exige ciertas inversiones y una de ellas es en tecnología. 

“Construir empresas inteligentes, tecnológicamente hablando, es un valor agregado que se verá reflejado en las ventas”, enfatiza Germán Borrero, y a través de software que le permiten a la empresa comprometerse con sus clientes en tiempo real, gestionar seguimientos y empoderar a los trabajadores obtendrán resultados a mediano y largo plazo muy favorecedores para los números de la organización. 

Tener el control sobre bases de datos, gestión de facturación, recomendaciones inteligentes para ventas claves son ventajas que proveen las tecnologías de la información en la actualidad. Pero no solo se trata de vender, la atención al cliente es tan importante como la inversión en la nube. 

¿Cómo lograrlo? Los clientes siempre quieren respuestas rápidas y que solucionen sus inconvenientes; lo mejor es acelerar la resolución de estos problemas y generar una experiencia que no implique trauma para ellos. La idea es dar soporte técnico y tecnológico, si se puede en tiempo real, y mejor aún si se hace por medio de un dispositivo móvil. 

LA MARCA LO ES TODO

Una marca competitiva y que sabe comunicarse con su público lo conoce bien. Claramente la tecnología juega a su favor cuando el mensaje es tan certero que aprovecha muy bien cualquier dato recolectado sobre sus clientes para crear estrategias únicas y que lleguen a los directamente interesados. 

Las organizaciones que se sienten como un pez en el agua empresarial usan las tecnologías de la información para recolectar, clasificar y dirigir sus servicios de forma clara y certera usando las redes sociales, sitios web o anuncios digitales, e incluso en formatos físicos que generan otro tipo de impacto. 

La nube aparece una vez más para ayudar a optimizar y organizar esos datos que, a la hora de un lanzamiento o nueva estrategia, servirán de acuerdo a las tendencias del momento. La gestión de marca requiere análisis y planificación dentro y fuera de la organización con la idea de hacerla más competitiva. De hecho, muchas empresas le apuestan a equipos completos, acompañados de la mejor tecnología, para desarrollar ideas que se ‘venden’ solas. 

“Apostarle a la innovación con ayuda de las tecnologías de la información dejó de ser algo inalcanzable y del futuro. Resulta que ese es nuestro presente y si lo podemos usar a favor de las empresas para obtener mejores rendimientos y resultados, no se debe descartar”, puntualizó Borrero. 

Hablar de TIC no es solo pensar en el almacenamiento, si no cómo sacarle el mayor provecho a esa información para competir hombro a hombro con el mundo real. 

Desde el hogar hasta la oficina, ciudadanos, gobiernos y empresas evidencian cómo, cada vez más, las nuevas tecnologías digitales han empezado a dominar el entorno inmediato: desde los smartphones y las tablets, hasta el acceso a la nube, el big data y el internet de las cosas, la revolución digital está transformando a la sociedad.

Con costos extraordinariamente bajos de recolección, almacenamiento y procesamiento de datos,  altas velocidades de intercambio de información, transacciones en línea, nuevos modelos de negocios y automatizaciones de procesos, la digitalización está reconfigurando la producción y el comercio de bienes y servicios en todo el mundo.  Este nuevo paradigma económico al que se denomina “economía digital” o “cuarta revolución industrial” no es otra cosa que la transformación digital de industrias tradicionales como la agricultura, la manufactura, la banca, la ingeniería y la construcción. En otras palabras, la economía digital es la penetración de las TIC en todos los procesos productivos.

Se trata de un fenómeno que va en aumento: de acuerdo con un informe de Accenture, la economía digital representa en la actualidad más del 22,5% del PIB de todo el mundo. El análisis reveló, además, que la optimización del uso de tecnologías y el desarrollo de talento en el entorno digital podría estimular la producción económica global en alrededor de 2 billones de dólares. 

Por otro lado, la investigación señala que algo más del 22% de la producción mundial está ligada a la economía digital. Particularmente, la de Estados Unidos es la más digital del mundo, con una participación del 38% de su producción total, seguida por la del Reino Unido (33%), Australia (32%) y Francia (29%). Entre tanto, los países de América Latina ni siquiera aparecen en el ranking a excepción de Brasil.

A su vez, la penetración de las TIC en la economía representa repercusiones significativas en el incremento de la productividad de los países. Según el Centro de Estudios de Telecomunicaciones de América Latina, un aumento del índice de digitalización del 1% en una nación genera un incremento del  0,32% del Producto Interno Bruto (PIB) y del 0,26% en la productividad laboral. 

Sin embargo, pese a la veloz irrupción que presenta la transformación digital en las economías, aún persisten brechas significativas entre los países desarrollados y no desarrollados. En estos últimos, la mayoría de las innovaciones digitales existen dentro de los límites de unas pocas empresas y, a nivel general, estos países, hoy por hoy, enfrentan desafíos para adaptarse y transformar su estructura productiva según los nuevos requerimientos de modernización tecnológica.

INVERTIR EN INFRAESTRUCTURA, EL PRIMER PASO HACIA LA TRANSFORMACIÓN

Contar con conectividad a internet y es fundamental y se encuentra dentro de las prioridades para el desarrollo de la economía digital. No obstante, un informe del Observatorio de la Economía Mundial, advierte que aunque el número de usuarios de Internet creció un 60% entre 2010 y 2015, más de la mitad de la población mundial todavía permanece desconectada. Incluso, la conectividad de banda ancha en los países en vía de desarrollo, cuando está disponible, tiende a ser relativamente lenta y costosa, lo que limita la capacidad de las empresas y las personas para utilizarla de manera productiva. Esto demuestra, una sola arista de una problemática que reduce las posibilidades de las economías de dar el salto a la transformación digital.

“Por ende, el primer desafío es la inversión en infraestructura –advierte Germán Borrero, presidente Andino de MQA Business Consultants – El desarrollo digital en todos los países requiere de políticas de inversión dirigidas a la construcción de instalaciones de conectividad que, a su vez, permitan el desarrollo de la innovación, la implementación de tecnologías, la gestión eficiente de datos y la digitalización de los procesos productivos y los intercambios comerciales a mayor escala y velocidad”.

Para lograr estos objetivos, el organismo señala que se requiere inversión tanto pública como privada. En el primer caso, para garantizar el acceso a internet de la población en las zonas más apartadas y de menores ingresos y en el segundo caso, para responder a las demandas del mercado.

DESARROLLAR HABILIDADES PARA APROVECHAR LAS NUEVAS OPORTUNIDADES

El desarrollo y penetración de nuevas tecnologías, la creación de infraestructuras digitales, los grandes flujos de datos y las nuevas fuentes de conocimiento e innovación, requieren a su vez del desarrollo de nuevas habilidades y destrezas que conduzcan a la formación de un capital humano capaz de sacar el máximo provecho a las oportunidades que surgen como resultado de la digitalización.

No en vano, se prevé que la demanda de trabajo crezca en áreas como el análisis de datos, desarrollo de software y aplicaciones (apps), redes, inteligencia artificial (IA), diseño y producción de nuevas máquinas inteligentes (robots e impresoras 3D). Por ende, “el impacto de la transformación digital de la economía dependerá de que tan preparados estén países, empresas y personas para adaptarse y dominar, desde lo humano, el fenómeno digital”, sostiene Borrero. 

En este escenario, los países y las economías deberán proporcionar una formación adecuada en áreas específicas y relevantes conocidas como STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics) para responder a las necesidades del mercado y lograr que su capital humano pueda ocupar los denominados ‘empleos del futuro’: ingenieros informáticos,  desarrolladores, científicos y arquitectos de datos, especialistas en análisis y visualización, expertos en robótica, diseñadores de experiencia de usuario y ventas, etc. 

Esta apuesta permitirá reducir el impacto de la revolución digital frente a las posibilidades de destrucción del empleo y las trasformaciones en los puestos de trabajo. 

Así las cosas, es indispensable que la academia se adapte lo más rápido posible a los cambios que trae la transformación digital para satisfacer las necesidades en talento que presentan actualmente las industrias. 

GOBIERNO DIGITAL PARA IMPULSAR LA COMPETITIVIDAD

Al igual que las empresas, en este nuevo paradigma digital los gobiernos también están llamados a dar el salto a la transformación digital si no quieren quedarse rezagados y perder competitividad (medida en términos de progreso) frente a sus pares en el escenario internacional. Por lo tanto, los ciudadanos esperan que el sector público se suba a la economía digital con la misma agilidad que lo está haciendo el sector privado.

Aquí, el reto para los gobiernos está en implementar tecnologías y soluciones innovadoras, apalancadas en el análisis y gestión de datos, que les permita fortalecer el trabajo de sus entidades públicas y mejorar la realización de trámites y la prestación de servicios gracias a iniciativas como la creación de ventanillas únicas de servicios en línea que representan ahorros en tiempo y dinero. 

A su vez, se requiere desarrollar mecanismos de gobierno digital que le permita a los ciudadanos interactuar con la administración pública de forma más eficaz, inmediata y transparente mediante el acceso a portales de contrataciones y compras públicas y la apertura de los datos públicos que tienen el potencial de contribuir a la recuperación de la confianza de los ciudadanos en la institucionalidad. 

No obstante, a esto se le añade el desafío de definir una política pública que impulse el gobierno digital así como definir un conjunto de instrumentos normativos que posibiliten las transformaciones de procesos y eliminen barreras.

REGULACIÓN INTELIGENTE

En línea con lo anterior, la regulación de las innovaciones tecnológicas aparece como un nuevo desafío de las instituciones públicas para impulsar la transformación digital de la economía. Se trata de cómo, desde el Estado, se definen y se coordinan las reglas del juego de la revolución digital.

De hecho, muchas de las discusiones que hoy se dan alrededor de la tecnología giran en torno a aspectos de carácter legal y regulatorio sobre el uso de las redes sociales, la protección y privacidad de los datos, la seguridad de los vehículos no tripulados, los derechos de autor y de los consumidores, entre otros. En medio de esta revolución tecnológica, la regulación inteligente se ha convertido en una herramienta fundamental para mitigar riesgos y promover los beneficios del cambio tecnológico pues como lo establece el Observatorio de la Economía Mundial, de lo que se trata es de implementar nuevas normativas que  contemplen estos inconvenientes pero sin generar trabas al desarrollo digital.

PROMOVER EL EMPRENDIMIENTO DIGITAL Y LA TRASFORMACIÓN DE LAS EMPRESAS TRADICIONALES

Los países deben estimular el desarrollo de nuevos emprendimientos digitales así como la transformación digital de las industrias tradicionales mediante la creación de un entorno propicio que contemple la entrega de estímulos de apoyo y financiación, la creación de clusters tecnológicos, la disminución de aranceles e impuestos sobre la adquisición y adopción de tecnologías, la eliminación de cualquier restricción a la transferencia de datos transfronterizos con el fin de impulsar el uso de tecnologías como cloud y big data, la adopción de  prácticas mundiales de ciberseguridad y el fomento del comercio electrónico, entre otras prácticas.

SMART CITIES PARA IMPULSAR LA ECONOMÍA LOCAL

De acuerdo con las proyecciones de la ONU está previsto que la población mundial aumente en más de 1.000 millones de personas en los próximos 15 años, por lo que, para el 2030, la cifra alcanzaría los 8.500 millones de habitantes de los cuales el 70% vivirá en centros urbanos. Ese vertiginoso crecimiento está retando a las ciudades a transformarse digitalmente a dar respuesta a algunos de los desafíos globales: aumento de la contaminación,  escasez de recursos, gestión del agua, eficiencia energética, entre otros. 

Para lograrlo, algunas ya están en la senda de convertirse en ciudades inteligentes, ‘smart cities’ o ‘ciudades 4.0’. Estas se caracterizan por poner a su servicio las tecnologías de la información y la comunicación para gestionar de forma más eficaz y sostenible su funcionamiento y el desarrollo de las economías locales. 

Así, a partir de la introducción de dispositivos tecnológicos y el desarrollo de soluciones digitales las smart cities están han implementado sistemas de monitoreo en tiempo real del tráfico y sensores de descongestión; sistemas de video vigilancia inteligente para detectar actividad delictiva, redes tecnológicas de distribución de energía fotovoltaica, mecanismos robotizados de reciclaje y redes de tele asistencia médica, por mencionar algunos ejemplos.

“El avance hacia el desarrollo de infraestructuras tecnológicas en las ciudades está haciendo de estas verdaderos hubs de innovación –puntualiza Borrero- Este cambio desencadenará la aparición de nuevos modelos de negocio y servicios de valor añadido que aglutinen importantes inversiones, generen capital y mejoren la competitividad de la economía en las ciudades”.

Como ningún otro, el sector textil  está obligado a permanecer, literalmente, ‘a la moda’. Y debe ser así por varias razones: no solo porque debe innovar constantemente con colecciones de prendas, diseños y materiales que le permitan seguir las tendencias globales sino porque hay una explosión de emprendimientos que están aterrizado en la industria con nuevas marcas, modelos de negocio y valores añadidos que hacen cada vez más difícil diferenciarse de la competencia. 

Adicionalmente, no es un secreto que se enfrentan a un consumidor día por día más exigente, un consumidor que refleja en sus prendas y accesorios una identidad y un estilo de vida, que busca calidad en los productos y eficiencia en el servicio pero que, además, tiene al alcance de un clic todas las herramientas para informarse, comparar y elegir el producto que más se ajuste a sus necesidades.

Para estar a la moda, hace algunos años, en pleno boom del e-commerce, los sectores textil y retail dieron uno de sus primeros pasos hacia la transformación digital mediante la creación de portales y plataformas en internet que se convirtieron en un gran aliado para la venta de productos sin necesidad de una tienda física.

Sin embargo, el acelerado desarrollo tecnológico está dejando para la industria mucha tela por cortar en este nuevo escenario digital. “Gracias a los avances de la tecnología  hoy las empresas tienen la oportunidad de tener un control automatizado sobre todo el proceso de fabricación de textiles y materiales desde el diseño y la coloración, hasta la construcción de la fibra, la elaboración de la tela, el acabado, y la logística de entrega” señala Germán Borrero, presidente Andino de MQA Business Consultants que ofrece soluciones de negocio enfocadas en integrar desarrollos tecnológicos y plataformas de gestión de datos para incrementar la eficiencia, la rentabilidad de acuerdo con las necesidades particulares del cada sector.

De hecho, a medida que las organizaciones luchan por el control del mercado, son varias las que ya están introduciendo transformaciones tecnológicas en sus operaciones lo que, a su vez, está obligando a marcas, fabricantes y minoristas a tomar decisiones rápidas para permanecer en el juego. 

De ello da cuenta  el informe ‘Disrupción tecnológica en el sector textil’ elaborado por la firma consultora PwC y en el cual se analizan los cambios provocados por la digitalización en toda la cadena de valor de la industria de la moda y el calzado. Según el estudio, si bien el 54% de los CEO’s del sector retail y consumo considera que la innovación es clave para su negocio, admiten, a su vez que no tienen muy claro cómo implementarla.  Por si fuera poco, un porcentaje muy similar (58%) afirma que sus competidores los están dejando atrás en este proceso.

EL CAMINO A LA TRANSFORMACIÓN

Entonces, ¿Cómo aprovechar las oportunidades para ir a la vanguardia? Basados en  cuatro de los principales pilares de la digitalización (Big Data, Internet de las Cosas (IoT), e-Commerce e Inteligencia Artificial) son muchas las novedades que han empezado a transformar  el sector de la moda y del retail en la actualidad. 

Incluso, algunas de ellas ya se están convirtiendo en tendencia global lo que según Borrero “Desafía a los líderes empresariales de estas industrias a analizar cuáles de esas tecnologías se ajustan a las necesidades del negocio para  iniciar su implementación. Esto incluye un cambio de cultura organizacional para que su uso sea realmente eficaz y un cambio, quizá, en el modo en que desarrolla y vende sus productos y servicios”, afirma el directivo.

LA ERA DE LA INDUSTRIA 4.0

Si bien hasta hace poco, muchas compañías trasladaron la fabricación de sus productos a países de Asia, en donde los costos de producción eran significativamente más bajos, con la llegada de la digitalización este modelo se está transformando y producir afuera ya no resulta ni tan barato, ni tan rápido. 

Ahora, gracias a la digitalización de la fabricación y de los procesos a lo largo de la cadena de valor conocida hoy como ‘Industria 4.0’, la tecnología se está convirtiendo en una gran aliada para volver a producir localmente. 

Esto se explica por la automatización de procesos, la introducción de equipos de última generación como máquinas de coser automáticas, robots e impresoras 3D industriales, así como sistemas de monitoreo en tiempo real de almacenes, pedidos y despacho de productos. 

Todo esto atravesado por desarrollos de inteligencia artificial, internet de las cosas e integraciones a sistemas de gestión y análisis de datos que están ayudando a los trabajadores a trabajar de manera más eficiente y rápida, reduciendo significativamente los tiempos de producción y los costos operativos. 

BIG DATA PARA CONOCER AL CLIENTE

Además de las prendas y productos que elaboran, las industrias textiles y de retail también generan enormes cantidades de datos producto de miles de transacciones y procesos que se realizan a diario en todos los eslabones de la cadena de valor. “No obstante, el reto está en cómo gestionar de forma inteligente todo ese volumen de información”, dice Borrero. “Para ello, muchas empresas ya están empezando a implementar plataformas de Big Data y técnicas de Analítica con el propósito de tomar decisiones mejor informadas en sus procesos de logística, operaciones y mercadeo”. 

Es así como el Big Data se está utilizando para conocer mejor a sus clientes con base en sus búsquedas, en los hábitos de consumo y preferencias. “De esta forma, no solo es posible determinar la demanda con mayor precisión, sino que pueden ofrecer soluciones a la medida, características de valor agregado o aspectos individualizados en sus productos”, prosigue Germán Borrero. “Por ejemplo, el uso del Big Data en el marketing les permite entregar mensajes adecuados, a los clientes adecuados, en el momento adecuado.”

EL ENFOQUE EN EL CLIENTE: ADIÓS AL ESTÁNDAR

Precisamente, la tendencia anterior ha dado origen a la personalización de los productos para cautivar más clientes, algo que está provocando que la producción estándar pase a un segundo plano. Hoy, con base en análisis detallados de comportamiento de los consumidores, algunas empresas están apostándole a generar con ellos una relación mucho más cercana y real, sobre la base de un conocimiento previo y con el fin de adaptarse a gustos y preferencias, generando con ello una mayor conexión emocional con las personas quienes son tratadas como tales y no como simples consumidores o como meras cifras de ingreso. 

Así, “En lugar de generar enormes líneas de productos estandarizados, la nueva tendencia está generando la migración hacia la personalización de diseños manteniendo precio y calidad”, asegura Germán Borrero.  “De hecho, algunas empresas han ido un paso más allá y –mediante plataformas digitales y redes sociales-, están involucrando a sus clientes para que diseñen y personalicen sus propios productos”. 

Por ende, con la producción de lotes más pequeños y pedidos individualizados no solo se está aumentando la fidelización de nuevos targets sino también la rentabilidad y consecuente el incremento en las ventas.

MATERIALES INTELIGENTES

Especialmente en la industria textil, una de las tendencias que está dando mucho de qué hablar es el desarrollo de materiales inteligentes, prendas con funciones tecnológicas o ropa funcional. Se trata de innovaciones que buscan seducir a los consumidores ‘tecno’ y amantes de los gadgets

Ejemplo de ello son los textiles cosméticos fabricados con micro partículas que brindan un efecto hidratante y refrescante; los textiles con sistemas incorporados capaces de monitorear los signos vitales; o los textiles con control de temperatura incorporado. 

También hay otros desarrollos como los tejidos para ropa de trabajo que cuentan con sistemas de iluminación y amortiguación de golpes e, incluso, se han desarrollado materiales que generan energía a través del movimiento corporal y la almacenan en una batería que posteriormente permite recargar los dispositivos móviles.

ETIQUETAS VIRTUALES 

“El incremento de la conciencia social y ambiental ha hecho que los consumidores digitales quieran conocer la trazabilidad y la sostenibilidad del producto: quién lo produce, dónde, con qué materiales, si cuenta con algún tipo de certificación y si es reciclable o no”, remarca el ejecutivo de MQA. “Hasta hace poco, esta opción estaba disponible solo para las tiendas físicas, lo que dejaba vacíos de información en la venta online.”

En la actualidad, el etiquetado virtual está posibilitando mayor información a los compradores y generando una experiencia interactiva tan atractiva como transparente.

Y LAS TIENDAS FÍSICAS ¿QUÉ?

En este contexto, muchos empresarios del sector de moda y retail se empiezan a preguntar por la continuidad de las tiendas físicas: ¿Están al borde de la extinción? Para Borrero la respuesta es no, siempre y cuando sepan adaptarse a las lógicas del entorno digital. 

“El reto para la industria es motivar a los clientes a salir de sus dispositivos móviles sin perder las facilidades que proporciona el comercio electrónico”, finaliza explica Borrero. 

Ver, tocar, probar un producto y tener un servicio al cliente face to face seguirá siendo clave para los consumidores. Por ello, requieren de plataformas tecnológicas de pago directo en los locales, espejos inteligentes y velocidad en la atención”, puntualiza Borrero.

El sector de la construcción enfrenta hoy un doble desafío: responder eficientemente a una población en constante crecimiento y a un proceso de urbanización que exige cada vez más y mejores viviendas e infraestructuras y, al mismo tiempo, ‘reconstruirse’ digitalmente para no quedarse rezagado en plena era tecnológica. 

Pese al reto, son muy pocos los pasos que se están dando en esa senda. De hecho, una encuesta elaborada por EY evidencia que si bien el 98% de las empresas de construcción e ingeniería consultadas cree que la transformación digital será esencial para preservar la viabilidad del negocio a largo plazo, solo el 26% admite haber implementado una estrategia digital.

Y las consecuencias de este descuido no se han hecho esperar: la productividad del sector de la construcción fue, en los últimos 20 años, la más baja de todas las industrias con un crecimiento de tal solo el 1%, de acuerdo con un informe de MacKinsey Global Institute. A su vez, se estima que los proyectos de construcción a nivel global suelen extenderse un 20% más de lo programado y sobrepasan sus presupuestos iniciales en más de un 80%.

Entre los factores que explican este estancamiento están, según la consultora, la falta de coordinación entre actores y entre las etapas de los proyectos, la baja adopción de tecnologías digitales que agilicen el flujo de la información y las escasas inversiones en investigación y desarrollo (I+D) para mejorar la eficiencia de los procesos. 

“Hoy por hoy, los proyectos son cada vez más complejos, de mayor escala, e implican la consideración de una serie de factores sociales y ambientales demandados por los consumidores. Esto significa que las prácticas tradicionales deben cambiar con la incorporación de sistemas y tecnologías para agilicen las obras, aumenten su calidad, reduzcan tiempos y sobrecostos, y optimicen la gestión de las organizaciones”, advierte Germán Borrero, Presidente de MQA Business Consultants, una de las primeras firmas integradoras del mundo que se está concentrada en ofrecer soluciones tecnológicas para apalancar el crecimiento de las compañías en el sector de la construcción. 

CINCO TENDENCIAS QUE CONSTRUYEN LA DIGITALIZACIÓN

Ante las necesidades de transformación que expone Borrero, la buena noticia es que en los últimos años se han venido desarrollado varias soluciones de software para la industria enfocadas en optimizar procesos que van desde la pre-construcción y edificación hasta la venta, las cual les permite a las constructoras controlar la ejecución y hacer seguimiento al presupuesto en tiempo real e incrementar la rentabilidad del proyecto.

Dichas innovaciones giran en torno a cinco tendencias que ya se están tomando la infraestructura de los modelos de negocios en el sector de la ingeniería y la construcción

1.TOPOGRAFÍA DE ALTA DEFINICIÓN Y GEOLOCALIZACIÓN. Las sorpresas geológicas son una de las principales razones por las que los proyectos se retrasan y superan el presupuesto. Las discrepancias entre las condiciones del terreno y las estimaciones iniciales de la obra pueden requerir cambios costosos de última hora en el alcance y diseño del proyecto. Por lo tanto, se están desarrollando nuevas técnicas que integran la fotografía de alta definición, el escaneo láser 3D y los sistemas de información geográfica, habilitados por las recientes mejoras en la tecnología de drones y vehículos aéreos no tripulados (UAV), para superponer mapas, imágenes, mediciones de distancia y posiciones de GPS. Esta información se puede cargar a otros sistemas analíticos y de visualización para usar en la planificación y construcción de proyectos.

2. METODOLOGÍAS COLABORATIVAS. La segunda tendencia se resume en tres letras: BIM (Building Information Modelling o Building Intelligence Modelling). Se trata de una metodología colaborativa de trabajo que permiten diseñar, construir y operar una edificación o infraestructura, así como en centralizar toda la información relacionada con el proyecto en un espacio virtual. 

Así, como lo bien explica un artículo del blog especializado en innovación  del Banco Interamericano de Desarrollo (BID): “Donde antes la información de los proyectos llenaba bodegas y bodegas con planos 2D, folletos e informes y estaba repartida entre los distintos actores del proceso de construcción sin vinculación entre las etapas de diseño, construcción y operación, ahora, esta aparece centralizada en una sola base de datos digital accesible a todos y actualizada en tiempo real”.

En otras palabras, la herramienta permite tener una visión integrada y en tiempo real de los diseños, costos, cronograma y cambios del proyecto que les permite a todos los involucrados, identificar oportunamente los riesgos antes y tomar mejores decisiones.

3. ALMACENAMIENTO DIGITAL Y MOVILIDAD. Según un análisis del MacKinsey Global Institute, una de las razones del bajo historial de productividad en la industria es que aún depende principalmente del papel para administrar sus procesos y entregables, como planos, diseños, gestión de cadenas de suministro, informes de progreso diarios y listas de resultados. 

Debido a la falta de digitalización, el intercambio de información se retrasa y puede que no sea confiable. Ante esta problemática, han surgido proveedores de software que desarrollan plataformas de supervisión de campo mediante los cuales toda la información relacionada con los proyectos puede almacenarse en la nube para facilitar el acceso a ella desde cualquier dispositivo móvil.

4. DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN A PRUEBA DE FUTURO. Los nuevos materiales de construcción, como el hormigón autorreparable, los aero-geles y los nanomateriales, así como los enfoques innovadores de la construcción, como la impresión 3D y los módulos pre-montados, pueden reducir los costos y acelerar la construcción al tiempo que mejoran la calidad y la seguridad. Así mismo, debido a la demanda de ‘construcciones verdes’ o ‘más amigables con el medio ambiente, existe un inmenso impulso para adoptar materiales y tecnologías con menor huella de carbono.

5. REINVENCIÓN DEL CONTACTO CON EL CLIENTE. La implementación de herramientas como la realidad aumentada permite que las compañías transformen la experiencia de compra toda vez que las salas de venta migran al mundo digital y pueden recorrerse en un dispositivo móvil desde cualquier lugar y en cualquier momento. Así mismo, gracias a la automatización de cotizaciones en línea, el seguimiento online de trámites y la realización de campañas de mercadeo digital más segmentadas de acuerdo con el perfil de los consumidores, las constructoras están reinventando su servicio al cliente.

Con todas las posibilidades que ofrece hoy la tecnología para mejorar el desempeño y la eficiencia de las construcciones, resulta imperativo para el sector estar a la vanguardia si quiere modernizar sus procesos y operaciones, incrementar la productividad y salir del atraso en el que se ha sumido últimamente.

“Las firmas de ingeniería y arquitectura que no se trasformen y no le apuesten a la innovación tienen gran riesgo de tener un rezago en los próximos años al no poder responder a las necesidades y cambios del mercado de la manera idónea, entender que el mundo cambió y la era digital transformó la forma de hacer, controlar y comprar es clave para saber hacia dónde van los negocios”, concluye Borrero.

Si bien no existe un enfoque definitivo para producir la transformación organizacional, contar con un correcto equilibrio entre las personas, los procesos, las tecnologías y los datos ayuda a obtener una visión holística para tomar decisiones correctas.

Hoy más que nunca, las empresas orientadas al cliente se valen de Personas, Procesos y Tecnología, pero también de la explotación de los datos. 

El impacto de la economía digital en las organizaciones ha impulsado cambios dramáticos en las expectativas de los consumidores y clientes al punto que- hoy por hoy-, los negocios son más ágiles e inteligentes que nunca. 

Tal situación ha obligado a las compañías a adaptarse o morir en el intento. Como consecuencia, la transformación digital es considerada la prioridad número uno en la mayoría de organizaciones.

Son muchos los ejemplos de industrias que han venido transformando sus procesos, tecnologías y personas a este nuevo orden digital. 

El sector automotriz es uno de ellos. En este negocio, los fabricantes de automóviles, talleres, concesionarios y autopartistas han logrado acelerar su rentabilidad gracias a mejoras en eficiencia operativa, mayor visibilidad de sus inventarios y a una importante reducción de reprocesos y desperdicios.

Algo similar sucede en la industria textil, donde los fabricantes de confecciones, moda y calzado obtienen un conocimiento transversal y en tiempo real del producto terminado, empacado y distribuido. Esto se traduce en mayores niveles de eficiencia en el manejo de colecciones, temporadas y temas y –al mismo tiempo-, en una reducción del tiempo de análisis del comportamiento de las ventas. También se logra una disminución de los costos operativos gracias a la planeación centralizada de la producción y al abastecimiento oportuno.

En el sector de la construcción las cosas no son distintas. Hoy por hoy, las firmas de arquitectura e ingeniería civil han aumentado sus márgenes de rentabilidad a través de una gestión financiera eficiente y al cumplimiento de estándares ambientales y de calidad.

“Sin embargo, por si solas, la computación en la nube o la adopción de un sistema ERP no conduce a las organizaciones a una verdadera transformación digital”, declara Germán Borrero, presidente región Andina de MQA. “Una exitosa transformación del negocio va más allá de la adquisición de tecnología.  Es –ni más ni menos-, un cambio de cultura en todos los niveles, tanto en infraestructura como en servicios, a nivel operativo y gerencial, en liderazgo, herramientas y métodos”.

TRES COMPONENTES CLAVES

Por más de 20 años, las organizaciones habían considerado tres elementos claves para su transformación: las Personas, los Procesos y las Tecnologías. “Se trata de un modelo holístico que durante varias décadas ha venido ayudando a impulsar a las organizaciones en todas las industrias”, prosigue Germán Borrero. Un poderoso triángulo que alinea tres elementos imprescindibles del negocio y cuya correcta combinación puede garantizar el éxito de un proyecto. 

“Sin embargo, en una era impulsada por la información, hacía falta un ingrediente crucial: los datos”, remarca Borrero. Resulta que los datos permiten a las empresas saber mucho más sobre los procesos, las personas y la tecnología propiamente dichas. En una era en la cual las empresas están basadas en datos, el triángulo de transformación se ha convertido en un diamante con cuatro componentes interconectados entre sí que posibilitan realmente la transformación organizacional.”

Tal enfoque fue propuesto por Harold Leavitt, quien postuló cuatro elementos intrínsecos a toda transformación: Personas, Procesos, Tecnología y Estructura. Sin embargo, en los últimos dos años, este último componente fue reemplazado por los Datos, aquella información susceptible de ser procesada, almacenada, distribuida y analizada para la toma de decisiones. 

Estos cuatro componentes conforman un poderoso enfoque holístico capaz de impulsar a las organizaciones en todas las industrias. Son cuatro elementos imprescindibles del negocio y cuya correcta combinación puede garantizar el éxito de un proyecto”, prosigue Germán Borrero.

Aunque muchos expertos consideran que los cuatro elementos son igual de importantes, lo cierto es que las PERSONAS son la pieza más crítica de esta ecuación y –por tanto-, el primer factor a considerar.

Para comprender las implicaciones de estas cuatro fuerzas en la transformación organizacional, vale la pena considerar cómo funciona cada elemento de manera individual y en combinación con los demás. 

  1. PERSONAS

No existe ningún proceso o tecnología que funcione sin personas. Son ellas quienes –a partir de sus conocimientos, habilidades y experiencias-, llevan a las organizaciones a tener éxito en el mercado. Están conformadas bien sea por usuarios, clientes, proveedores, socios y otras partes interesadas en el negocio. 

Al ser parte intrínseca de cualquier iniciativa, las personas son capaces de brindar apoyo durante y después del cambio. “Sin embargo, en muchas ocasiones los altos directivos –e incluso los departamentos de TI e innovación-, toman las decisiones sin tener en cuenta a las Personas que se verán afectadas”, prosigue el ejecutivo de MQA. “Esto resulta en confusión, frustración, resistencia al cambio y, finalmente, en el fracaso del proyecto”.

Recordemos que son las personas quienes dirigen las organizaciones. De nada sirve tener procesos o tecnologías de clase mundial si el nivel de ellas no mejora continuamente. “Al comprender de forma profunda la tecnología es posible realizar los procesos de manera óptima”, dice Borrero.

Es por ello que las Personas deben ser capacitadas de forma continua. Ese entrenamiento les permite proponer innovaciones sobre un conocimiento más profundo de los procesos y tecnologías.


2. PROCESOS

Los procesos (también conocidos como ‘procesos de negocios’) son una serie de eventos que pueden diseñarse, analizarse y optimizarse para llevar a las organizaciones a nuevos escenarios de rentabilidad, eficiencia y agilidad.

Debido a que la transformación organizacional afecta a todas las áreas del negocio, desde las ventas y el marketing hasta la infraestructura tecnológica pasando por servicio al cliente, contabilidad y logística, es necesario tener una estrategia bien planificada que ayude a implementar tales cambios.

Es así como las organizaciones deben conocer qué función cumple cada proceso para lograr una mejor comprensión acerca de cómo funciona el negocio y cómo satisfacer las necesidades de los clientes de una manera más efectiva.

“No se trata de automatizar los procesos”, explica Germán Borrero. “Sino de identificar aquellos que puedan mejorarse. Al buscar eficiencias es cuando se insertan herramientas que produzcan nuevos beneficios”.

3. TECNOLOGÍA

Aparece entonces la tecnología como facilitadora del cambio. Una vez las Personas y los Procesos están sólidamente en su lugar, la tecnología se activa para poner a andar los negocios.

“Son muchas las organizaciones que comenten el error de comprar primero software y tecnologías para luego intentar modernizar los procesos y las personas”, dice Borrero.  “¡Todo lo contrario! Primero hay que hacer más eficientes a las personas y a los procesos y luego darles las herramientas tecnológicas capaces de transformar realmente el negocio”.

Por sí sola, la tecnología no puede resolver los problemas del negocio; pero si se utiliza correctamente, luego de capacitar e interiorizar a las personas y de establecer plenamente los procesos, puede proveer una visibilidad increíblemente valiosa acerca de las posibilidades del negocio y una visión holística para tomar decisiones correctas.


4. DATOS

En una era profundamente digital, la información ha cambiado la infraestructura y el funcionamiento de las empresas al punto que es utilizada para conectar a las personas, procesos y tecnologías en torno a un objetivo común: tomar decisiones basadas en datos.

“No es un secreto que en la actualidad las organizaciones están poniendo más interés que nunca en la inteligencia y análisis de datos en su camino hacia la transformación digital”, declara el ejecutivo de MQA. “Es aquí donde los datos se han convertido en el activo más valioso, aquel capaz de marcar ventajas competitivas, gestionar mejor el desempeño y mejorar la productividad y eficiencia del negocio”.

Sin embargo, por sí solos los datos no funcionan. Es necesario gestionarlos de manera correcta para comprender qué información es relevante para la toma de decisiones. También es necesario responder a preguntas como: ¿Qué datos son necesarios?, ¿Qué datos tenemos y dónde están? y ¿Qué tan seguros son esos datos?, entre otras.

Las respuestas a estos interrogantes darán lugar a establecer las prioridades del negocio, prioridades que siempre inician con las personas, viajan a través de los procesos y tecnologías y –finalmente-, se convierten en datos. Datos que convierten en inteligentes a las organizaciones dotandolas de sentido no solo funcional y estratégico, sino también de un desarrollo humano integral que produzca decisiones claras e informadas.

¿Está su organización lista para la nube? Esta es la pregunta que se hacen una y otra vez los directivos en grandes y medianas empresas. Si Usted tiene la misma inquietud, vale la pena que sepa que no está solo. De hecho, el tránsito hacia la nube puede ser una actividad agotadora, a menos que: 1) La planifique bien desde el principio, y 2) Utilice las herramientas y tecnologías adecuadas. 

En una era cada vez más digital, el tránsito hacia la nube es una decisión crucial, especialmente en organizaciones que desean utilizar en línea la base de datos y las herramientas de SAP.

Para enfrentar este desafío, los dos gigantes firmaron en 2017 una asociación estratégica enfocada en el desarrollo e integración de las soluciones de aprendizaje de máquinas (machine learning) de Google en la nube con las aplicaciones empresariales de SAP.

LO MEJOR DE AMBOS MUNDOS

“Gracias a esta alianza estratégica entre SAP y Google Cloud Platform (GCP), las organizaciones pueden ahora ejecutar en la nube las aplicaciones esenciales del negocio y aprovechar la infraestructura global protegida y altamente escalable de GCP”, declaró Germán Borrero, presidente región Andina de MQA Business Consultants, una de las primeras firmas integradoras del mundo que ha logrado materializar esta propuesta combinada.

Google Cloud Platform reúne las capacidades de desarrollo en la nube de Google en una avanzada plataforma gestionada, flexible y abierta con la cual las organizaciones pueden trabajar de maneras más ágiles y productivas, enmarcadas en una nube confiable y probada por millones de usuarios a nivel mundial. 

Por su parte, SAP tiene una larga historia en software empresarial, con más de 345.000 clientes en todo el mundo que trabajan de formas más eficientes a través de aprendizaje automático, Internet de las Cosas (IoT) y tecnologías avanzadas de análisis que ayudan a convertir los negocios en empresas inteligentes.

“Estamos -ni más ni menos-, frente a la unión de dos titanes”, dice Borrero, un experimentado ejecutivo que en los últimos 20 años ha ayudado a cientos de empresas en Latinoamérica a transformarse digitalmente. “Esta combinación de dos mega-fuerzas tecnológicas como lo son SAP y Google, le brinda a los clientes lo mejor de ambos mundos: incomparable experiencia empresarial, infraestructura de vanguardia en la nube e innovaciones en el campo del aprendizaje automático”.

Además, Google Cloud Platform le brinda a los clientes de SAP una serie de beneficios, incluyendo opciones de alto desempeño, un entorno seguro y la posibilidad de ejecutar las soluciones de SAP en un modelo de pago por uso.

BENEFICIOS

Esto último es especialmente importante ya que los clientes no tendrán que pagar costos por adelantado en infraestructura de red, almacenamiento o procesamiento.

Es así como Google Cloud Platform cuenta con la certificación para ejecutar soluciones SAP de manera confiable y óptima, y brindar así el mejor rendimiento y la mayor confiabilidad. Entre las aplicaciones están: SAP S/4HANA, SAP Hybris, SAP BW/4HANA, SAP Business Suite, SAP BusinessObjects BI, SAP Business One y SAP Business Warehouse.

Además de la certificación, la asociación entre ambas compañías incluye integraciones de G Suite y colaboración para la gobernanza de datos, lo cual permite a los clientes de ambas empresas tener mayor alcance, escalabilidad y oportunidad de crear nuevos productos. 

Entre los beneficios de ejecutar las soluciones de SAP en Google Cloud Platform están:

“Durante décadas, el software de SAP ha sido tradicionalmente entregado on-premise, pero cada vez más viaja hacia la nube”, opina el ejecutivo de MQA. “Poner los recursos de SAP en la nube de Google es una realidad para las organizaciones y MQA -como socio de negocios de ambas compañías-, tiene disponible un completo portafolio para integrar ambas tecnologías y acelerar la transformación empresarial”. 

ORGANIZACIONES INTELIGENTES

Tales circunstancias son posibles gracias a una plataforma de computación en la nube a la medida de Google, con la cual las organizaciones obtienen una solución escalable no solo para almacenar su información en máquinas virtuales, sino además para ejecutar las aplicaciones empresariales de SAP en un modelo de pague por uso. 

Para lograrlo, MQA ha conformado un equipo de especialistas en Google Cloud Platform y en SAP que se enfocan en el desarrollo de soluciones multisectoriales al combinar el amplio conocimiento de MQA con el poder de las tecnologías de ambos proveedores líderes mundiales. 

Al utilizar el poder y la flexibilidad de la nube de Google en conjunto con las aplicaciones empresariales de SAP, las compañías colombianas pueden enfrentar los desafíos del negocio y la evolución del mercado con una solución totalmente integrada y de clase mundial que las convierte en organizaciones más inteligentes, organizaciones impulsadas por datos

Los datos se han convertido en un activo estratégico de las compañías y hoy fluyen a grandes volúmenes y velocidades. Sin embargo, el secreto está en la capacidad para buscar, analizar e integrar toda esa información de forma rápida y automatizada y para lograrlo, no hay otro camino para las empresas que la transformación digital. A medida que el mundo empresarial se vuelve más competitivo y el mercado, en especial los consumidores, demanda soluciones innovadoras, ágiles y acordes a sus expectativas, son cada vez más las empresas que no pueden permitirse ineficiencias que les cuesten tiempo, dinero y pérdidas de competitividad. Hoy, la velocidad y la eficiencia son las nuevas monedas en los negocios y las organizaciones enfrentan un desafío: O se transforman o mueren.

En este escenario, la transformación digital aparece como el salvavidas al que hay que aferrarse para no sucumbir en una era donde las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones generan grandes flujos y volúmenes de información y de datos en tiempo real, que pueden y deben ser aprovechados por las compañías para tomar mejores decisiones, generar valor para sus clientes y obtener ventajas competitivas.

Precisamente, los datos se han convertido en un activo estratégico de las compañías que les permite, entre muchas otras cosas, optimizar recursos y procesos; impulsar la productividad, predecir tendencias, entender a los clientes y sus preferencias; crear productos y servicios que estos en realidad desean; y, finalmente, descubrir y capturar nuevas oportunidades. En definitiva, la nueva materia prima de las organizaciones es la información y el conocimiento. “Pero los datos brutos por sí solos no generan valor para impulsar el crecimiento del negocio”, advierte Germán Borrero, Presidente Andino de MQA Business Consultants. “El secreto está en la capacidad para buscar, analizar e integrar toda esa información de forma rápida y automatizada y para lograrlo, no hay otro camino para las empresas que la transformación digital. En otras palabras, es necesario integrar e implementar tecnologías que les permitan a las organizaciones interrelacionar de forma inteligente procesos y datos para generar valor”. Para Borrero, lo anterior implica la reinvención de todas las áreas de una empresa, cambiando la forma en que opera y brinda valor a sus clientes. Para ello, la transformación digital demanda, además de plataformas tecnológicas, un personal capacitado para aprovechar al máximo los beneficios de estos avances y una nueva cultura organizacional enfocada en reinventarse en el día a día y perseguir la innovación.

TECNOLOGÍAS CLAVE
Conforme surgen los datos y la capacidad de asociar esos datos con indicadores o problemas, una organización puede ser no solo más eficiente sino también cambiar cómo opera. Por lo tanto, a la hora de dar el salto a la transformación digital, toda organización debe considerar en primer lugar, qué objetivos va a perseguir (aumento de ingresos, captura de nuevos mercados, eficiencia operativa, incremento de la productividad, satisfacción del cliente, etc.) con el fin de incorporar la tecnología que mejor se ajuste a sus necesidades. Así, los datos son, en definitiva, los habilitadores de nuevas tecnologías y soluciones.

Entonces, ¿cuáles implementar en una organización? Borrero considera que, así como no existe una sola aplicación o tecnología que permita la transformación digital, sino que esta surge de una combinación de varias tecnologías, esto no quiere decir que una organización deba implementarlas todas en su negocio. Por el contrario, la elección de una o varias tecnologías debe ajustarse exactamente al proceso que intenta optimizar o renovar. Por lo tanto, la clave está en conocer las tendencias e identificar aquellas que se ajusten correctamente a los objetivos del negocio. Veamos algunas:

Como ningún otro, el sector textil está obligado a permanecer, literalmente, ‘a la moda’. Y debe ser así por varias razones: no solo porque debe innovar
constantemente con colecciones de prendas, diseños y materiales que le permitan seguir las tendencias globales sino porque hay una explosión de emprendimientos que están aterrizado en la industria con nuevas marcas, modelos de negocio y valores añadidos que hacen cada vez más difícil diferenciarse de la competencia. Adicionalmente, no es un secreto que se enfrentan a un consumidor día por día más exigente, un consumidor que refleja en sus prendas y accesorios una identidad y un estilo de vida, que busca calidad en los productos y eficiencia en el servicio pero que, además, tiene al alcance de un clic todas las herramientas para informarse, comparar y elegir el producto que más se ajuste a sus necesidades.

Para estar a la moda, hace algunos años, en pleno boom del e-commerce, los sectores textil y retail dieron uno de sus primeros pasos hacia la transformación digital mediante la creación de portales y plataformas en internet que se convirtieron en un gran aliado para la venta de productos sin necesidad de una tienda física. Sin embargo, el acelerado desarrollo tecnológico está dejando para la industria mucha tela por cortar en este nuevo escenario digital. “Gracias a los avances de la tecnología hoy las empresas tienen la oportunidad de tener un control automatizado sobre todo el proceso de fabricación de textiles y materiales desde el diseño y la coloración, hasta la construcción de la fibra, la elaboración de la tela, el acabado, y la logística de entrega” señala Germán Borrero, presidente Andino de MQA Business Consultants que ofrece soluciones de negocio enfocadas en integrar desarrollos tecnológicos y plataformas de gestión de datos para incrementar la eficiencia, la rentabilidad de acuerdo con las necesidades particulares del cada sector. De hecho, a medida que las organizaciones luchan por el control del mercado, son varias las que ya están introduciendo transformaciones tecnológicas en sus operaciones lo que, a su vez, está obligando a marcas, fabricantes y minoristas a tomar decisiones rápidas para permanecer en el juego. De ello da cuenta el informe ‘Disrupción tecnológica en el sector textil’ elaborado por la firma consultora PwC y en el cual se analizan los cambios provocados por la digitalización en toda la cadena de valor de la industria de la moda y el calzado. Según el estudio, si bien el 54% de los CEO’s del sector retail y consumo considera que la innovación es clave para su negocio, admiten, a su vez que no tienen muy claro cómo implementarla. Por si fuera poco, un porcentaje muy similar (58%) afirma que sus competidores los están dejando atrás en este proceso.

EL CAMINO A LA TRANSFORMACIÓN
Entonces, ¿Cómo aprovechar las oportunidades para ir a la vanguardia? Basados en cuatro de los principales pilares de la digitalización (Big Data, Internet de las Cosas (IoT), e-Commerce e Inteligencia Artificial) son muchas las novedades que han empezado a transformar el sector de la moda y del retail en la actualidad. Incluso, algunas de ellas ya se están convirtiendo en tendencia global lo que según Borrero “Desafía a los líderes empresariales de estas industrias a analizar cuáles de esas tecnologías se ajustan a las necesidades del negocio para iniciar su implementación. Esto incluye un cambio de cultura organizacional para que su uso sea realmente eficaz y un cambio, quizá, en el modo en que desarrolla y vende sus productos y servicios”, afirma el directivo.

LA ERA DE LA INDUSTRIA 4.0
Si bien hasta hace poco, muchas compañías trasladaron la fabricación de sus productos a países de Asia, en donde los costos de producción eran
significativamente más bajos, con la llegada de la digitalización este modelo se está transformando y producir afuera ya no resulta ni tan barato, ni tan rápido. Ahora, gracias a la digitalización de la fabricación y de los procesos a lo largo de la cadena de valor conocida hoy como ‘Industria 4.0’, la tecnología se está convirtiendo en una gran aliada para volver a producir localmente. Esto se explica por la automatización de procesos, la introducción de equipos de última generación como máquinas de coser automáticas, robots e impresoras 3D industriales, así como sistemas de monitoreo en tiempo real de almacenes, pedidos y despacho de productos. Todo esto atravesado por desarrollos de inteligencia artificial, internet de las cosas e integraciones a sistemas de gestión y análisis de datos que están
ayudando a los trabajadores a trabajar de manera más eficiente y rápida,
reduciendo significativamente los tiempos de producción y los costos operativos.

BIG DATA PARA CONOCER AL CLIENTE
Además de las prendas y productos que elaboran, las industrias textiles y de retail también generan enormes cantidades de datos producto de miles de transacciones y procesos que se realizan a diario en todos los eslabones de la cadena de valor. “No obstante, el reto está en cómo gestionar de forma inteligente todo ese volumen de información”, dice Borrero. “Para ello, muchas empresas ya están empezando a implementar plataformas de Big Data y técnicas de Analítica con el propósito de tomar decisiones mejor informadas en sus procesos de logística, operaciones y mercadeo”. Es así como el Big Data se está utilizando para conocer mejor a sus clientes con base en sus búsquedas, en los hábitos de consumo y preferencias. “De esta forma, no solo es posible determinar la demanda con mayor precisión, sino que pueden ofrecer soluciones a la medida, características de valor agregado o aspectos individualizados en sus productos”, prosigue Germán Borrero. “Por ejemplo, el uso del Big Data en el marketing les permite entregar mensajes adecuados, a los clientes adecuados, en el momento adecuado.”

EL ENFOQUE EN EL CLIENTE: ADIÓS AL ESTÁNDAR
Precisamente, la tendencia anterior ha dado origen a la personalización de los productos para cautivar más clientes, algo que está provocando que la producción estándar pase a un segundo plano. Hoy, con base en análisis detallados de comportamiento de los consumidores, algunas empresas están apostándole a generar con ellos una relación mucho más cercana y real, sobre la base de un conocimiento previo y con el fin de adaptarse a gustos y preferencias, generando con ello una mayor conexión emocional con las personas quienes son tratadas como tales y no como simples consumidores o como meras cifras de ingreso. Así, “En lugar de generar enormes líneas de productos estandarizados, la nueva tendencia está generando la migración hacia la personalización de diseños manteniendo precio y calidad”, asegura Germán Borrero. “De hecho, algunas empresas han ido un paso más allá y –mediante plataformas digitales y redes sociales-, están involucrando a sus clientes para que diseñen y personalicen sus propios productos”. Por ende, con la producción de lotes más pequeños y pedidos individualizados no solo se está aumentando la fidelización de nuevos targets sino también la rentabilidad y consecuente el incremento en las ventas.

MATERIALES INTELIGENTES
Especialmente en la industria textil, una de las tendencias que está dando mucho de qué hablar es el desarrollo de materiales inteligentes, prendas con funciones tecnológicas o ropa funcional. Se trata de innovaciones que buscan seducir a los consumidores ‘tecno’ y amantes de los gadgets. Ejemplo de ello son los textiles cosméticos fabricados con micro partículas que brindan un efecto hidratante y refrescante; los textiles con sistemas incorporados capaces de monitorear los signos vitales; o los textiles con control de temperatura incorporado. También hay otros desarrollos como los tejidos para ropa de trabajo que cuentan con sistemas de iluminación y amortiguación de golpes e, incluso, se han desarrollado materiales que generan energía a través del movimiento corporal y la almacenan en una batería que posteriormente permite recargar los dispositivos móviles.

ETIQUETAS VIRTUALES
“El incremento de la conciencia social y ambiental ha hecho que los consumidores digitales quieran conocer la trazabilidad y la sostenibilidad del producto: quién lo produce, dónde, con qué materiales, si cuenta con algún tipo de certificación y si es reciclable o no”, remarca el ejecutivo de MQA. “Hasta hace poco, esta opción estaba disponible solo para las tiendas físicas, lo que dejaba vacíos de información en la venta online.” En la actualidad, el etiquetado virtual está posibilitando mayor información a los compradores y generando una experiencia interactiva tan atractiva como transparente.

Y LAS TIENDAS FÍSICAS ¿QUÉ?
En este contexto, muchos empresarios del sector de moda y retail se empiezan a preguntar por la continuidad de las tiendas físicas: ¿Están al borde de la extinción? Para Borrero la respuesta es no, siempre y cuando sepan adaptarse a las lógicas del entorno digital. “El reto para la industria es motivar a los clientes a salir de sus dispositivos móviles sin perder las facilidades que proporciona el comercio electrónico”, finaliza explica Borrero.

Ver, tocar, probar un producto y tener un servicio al cliente face to face seguirá siendo clave para los consumidores. Por ello, requieren de plataformas tecnológicas de pago directo en los locales, espejos inteligentes y velocidad en la atención”, puntualiza Borrero.

Google Cloud anuncia una nueva alianza estratégica con MQA; principal partner de SAP en Colombia, enfocada en desarrollar e integrar las mejores soluciones cloud y de machine learning de Google con las aplicaciones empresariales de SAP.

 En línea con el anuncio que realizó el gigante del software SAP el año pasado sobre la alianza estratégica con Google a nivel mundial, MQA el partner líder en Colombia ha decidido convertirse en el socio estratégico de negocio que asegurará la sinergia de estas dos plataformas en el país y brindará al mercado una oferta de valor competitiva.

Esta alianza traerá a los clientes la posibilidad de almacenar sus aplicaciones SAP y no SAP en la nube privada de Google, así como soluciones empaquetadas de machine learning y analíticos que traen al mercado colombiano una oferta simple y de menor costo para innovar en la era cognitiva.

Google Cloud Platform (GCP) ha sido certificada oficialmente para ejecutar SAP HANA, la base de datos in-memory de SAP, lo cual garantiza la disponibilidad de mejoras de rendimiento específico en la plataforma cloud de Google para poder ejecutar las aplicaciones de SAP.

MQA y Google Cloud tienen previsto acelerar la transformación digital del negocio de sus clientes a través de aplicaciones inteligentes. Para lograrlo, ambas compañías planean combinar la experiencia y el conocimiento de SAP en los procesos de negocio con los servicios de machine learning de Google, la velocidad y seguridad de los datos y el poder de análisis de información en tiempo real”. Afirmo German Borrero, presidente de MQA

 La oferta de Google y MQA es para compañías de todos los tamaños y busca ofrecer al mercado una nueva alternativa de servicios en la nube pensada en soportar la transaccionalidad y robustez de las plataformas SAP y asegurar el correcto funcionamiento del sistema core de los clientes en un ambiente flexible y certificado por SA. Con un set de soluciones simples, rentables y dinámicas que impactaran la eficiencia de los negocios a través de la innovación, esta gran alianza traerá al mercado una propuesta única para la industria.

Todas estas medidas apuntan a acelerar la transformación digital de los clientes de SAP usando la tecnología de Google Cloud, para MQA esta alianza abre las puertas para ofrecer nuevas soluciones y servicios que lleven a los clientes a tener mayor velocidad, seguridad y contingencia en una red marítima exclusiva como la de Google”. afirmo Christian Plata, Gerente de Canales Google Cloud Colombia.

 

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En el marco de SAP FKOM 2018, MQA fue reconocido como el mejor socio de negocio en la Región Norte por su excelente desempeño, calidad en servicio y liderazgo en innovación.

MQA se ha destacado durante los últimos años con este galardón y continua con su estrategia de crecimiento y expansión en Colombia y Centro América, con más de 40,000 usuarios soportados y cerca de 150 clientes, la multilatina a consolidado una experiencia única en el desarrollo e implementación de soluciones SAP.

La industria automotriz colombiana produce más 125 mil unidades destinadas a mercado nacional y exportación, generando una contribución del 4% de la producción industrial del país y un ingreso de 151 mil millones de pesos.

Colombia 23 de Noviembre de 2017 – Las más grandes compañías de ensamble y distribución automotriz colombianas han transformado su negocio mediante la inversión en innovación, lo que les ha permitido acelerar su rentabilidad gracias al mejoramiento de su eficiencia operativa, la reducción de reprocesos y desperdicios al igual que la visibilidad en tiempo real de sus inventarios y abastecimiento.

Con record en 2016 por ventas de automóviles y el gran incremento en compra de motocicletas en el país, las compañías deben enfrentarse a un volumen de información y alta demanda al que deben responder con agilidad y eficiencia, es por esto, que el mercado ha hecho un llamado a ensambladoras, distribuidoras y concesionarios a desprenderse del modelo tradicional e incursionar en el nuevo mundo de los negocios y la economía digital.

De esta manera, SAP y MQA han traído al mercado una solución especialmente diseñada para este sector, en donde está localizado el proceso integral de la cadena de valor y se ha desarrollado un modelo específico para repuestos, garantías y solicitud de importación. “Esta solución está creada para apalancar toda la cadena de suministro del negocio, aumentar las ventas y hacer más eficientes los procesos. Afirma Germán Borrero, Presidente de MQA “Su funcionalidad se enfoca en tener una gestión de vehículos más acertada y una programación anticipada, trazabilidad de partes y repuestos en tiempo real consolidado por vehículo”. Agrega el ejecutivo.

Con Vehicle Equipment Management (VEM) las empresas podrán optimizar su proceso productivo, acelerar los tiempos de entrega y distribución y llegar con una experiencia de cliente única a sus consumidores.

Cabe destacar que la solución soporta las necesidades principales de concesionarios de todos los tamaños, pues gestiona desde un solo punto a un grupo empresarial con varios concesionarios y diferentes marcas. Asimismo, al utilizar una sola solución integrada, los concesionarios y sus asociados pueden tomar mejores decisiones respecto a servicio al cliente y ejecutar de manera más eficiente los procesos a través de múltiples marcas, territorios y ubicaciones, facilitando la compra de vehículos al cliente final y adquiriendo los servicios necesarios, partes o accesorios para el mantenimiento del vehículo.

“En MQA vemos que esta nueva solución propone un cambio fundamental en la gestión de las operaciones relacionados con el negocio de los concesionarios y el surgimiento de nuevos modelos que abren la posibilidad de una exitosa transformación de la industria automotriz en el país”. Concluye Borrero.